Si eres propietario de un coche, es probable que en algún momento te hayas encontrado con fallos en su funcionamiento. Estos problemas pueden ser muy frustrantes y costosos de solucionar, especialmente si acudes a un taller especializado. Sin embargo, existe una solución más efectiva y económica: un programa para borrar fallos de coches.
Este programa, diseñado específicamente para solucionar los problemas más comunes que pueden surgir en un vehículo, permite identificar y eliminar los fallos de forma rápida y sencilla. Con solo conectar el programa al puerto de diagnóstico de tu coche, podrás acceder a toda la información necesaria para resolver cualquier problema técnico.
En este post, te contaremos todo lo que necesitas saber sobre este programa, desde cómo funciona hasta sus ventajas y desventajas. Además, te daremos algunos ejemplos de las situaciones en las que este software puede ser de gran utilidad. ¡No te lo pierdas!
¿Cómo se borra un código de error permanente?
Los códigos de error permanentes, también conocidos como DTC (Diagnostic Trouble Codes), se borran de forma automática por el sistema OBD II cuando el algoritmo interno determina que el problema que generó el código ya no está presente y la MIL (Malfunction Indicator Lamp) ya no está activada. Esto significa que el DTC permanente se eliminará del módulo de control del vehículo una vez que se haya apagado la ignición.
Es importante destacar que los códigos de error permanentes no se pueden borrar manualmente por el usuario. Solo el sistema OBD II tiene la capacidad de eliminarlos una vez que se haya resuelto el problema subyacente. Si el problema persiste, el código de error permanecerá almacenado en el módulo de control y la MIL seguirá activada.
Pregunta: ¿Qué es el OBD de un vehículo?
El denominado OBD (On Board Diagnostics) es un sistema de diagnóstico vehicular, como sus siglas en inglés lo indican, incorporado al vehículo y que tiene la función de controlar y monitorear tanto al motor como algunos otros dispositivos. Este sistema es obligatorio en la mayoría de los vehículos fabricados después de 1996 en Europa y Estados Unidos, y se ha convertido en una herramienta indispensable para los talleres de reparación automotriz.
El OBD se encarga de detectar y registrar cualquier anomalía o fallo en los sistemas del vehículo, como por ejemplo, problemas en el sistema de inyección de combustible, en el sistema de escape, en el sistema de encendido, entre otros. Además, también es capaz de medir y controlar el nivel de emisiones que genera la unidad, lo que permite verificar si cumple con los estándares de contaminación establecidos por la normativa vigente.
El sistema OBD se compone de diversos sensores y actuadores distribuidos por todo el vehículo, que envían información en tiempo real a una centralita electrónica, conocida como ECU (Engine Control Unit). Esta centralita procesa los datos recibidos y, en caso de detectar alguna anomalía, enciende una luz de advertencia en el tablero de instrumentos, conocida como “check engine” o “testigo de fallo del motor”. Además, el OBD también almacena códigos de errores específicos que permiten a los técnicos de reparación identificar rápidamente la causa del problema.

¿Qué se puede hacer con el OBD?
Los dispositivos OBD II para smartphones ofrecen una amplia variedad de funciones y características que permiten realizar diferentes tareas relacionadas con el diagnóstico y la reparación de vehículos. Además de leer las averías almacenadas en la computadora de a bordo del automóvil, estos dispositivos pueden realizar muchas otras funciones.
Por ejemplo, los equipos de los talleres y servicios oficiales pueden utilizar los dispositivos OBD II para codificar llaves del antirrobo, leer valores reales de los sensores del vehículo, calibrar sensores, codificar inyectores y modificar ajustes en las unidades de control. Estas funciones permiten a los profesionales de la automoción realizar tareas de mantenimiento y reparación más avanzadas y específicas, lo que a su vez ayuda a mejorar la eficiencia y la precisión en el diagnóstico y la reparación de los vehículos.